| |
 |
|
|
Cuando acabamos de grabar Arquitectura efímera, nuestro
tercer disco con Carlos Jean, tuvimos la sensación de que
se cerraba una etapa para Fangoria. Los resultados eran excelentes
y habíamos llegado a un punto de compenetración absoluta
entre productor y producidos. Era demasiado fácil y, aunque
no sabíamos cómo ni hacia dónde, sabíamos
que teníamos que cambiar. Lo mismo se podía aplicar
a los preciosos diseños de portada que Javier Aramburu había
hecho para nosotros en los últimos quince años, un
tiempo demasiado largo como para no obligarnos ahora en confiar
en dos artistas a los que admiramos profundamente, Gaüeca como
fotógrafo y Salvador Alimbau como diseñador gráfico
y conceptual.
Normalmente son las circunstancias las que nos han obligado a evolucionar.
Disolvíamos grupos, se iban miembros fundadores o nos quedábamos
sin discográfica, momentos que nos obligaban a replanteárnoslo
todo. Ahora somos nosotros mismos los que forzamos el cambio, sólo
por el gusto de cambiar y ver qué pasa. Y porque en el fondo
sabemos que, pase lo que pase, tampoco pasa nada.
Con todo el dolor de nuestra alma dijimos adiós a Jean y
le encargamos a nuestro amigo Stephan Olsdal, bajista de Placebo,
que nos recomendara algún productor. A través de él
entramos en contacto con Phil Vinall, que había producido
algunos singles para Placebo y trabaja con grupos mexicanos como
Morbo y Zoé. Nos pareció perfecto para nosotros.
En un concierto en Tokio en el verano del 2005 se nos ocurrió
que el próximo disco tuviera relación con los viajes
y los aviones. Aunque a los dos nos da pánico el avión
nunca antes habíamos pasado tanto tiempo en aeropuertos ni
cruzado el Atlántico tantas veces en un año. El viaje
como cambio continuo, como huida hacia adelante, como rechazo a
la nostalgia y al pasado.
Los tres anteriores discos eran sobre temas externos a nosotros,
Una temporada en el infierno sobre la gente que nos rodea y nos
hace sufrir, Naturaleza muerta sobre la fama y la imagen que los
demás tienen de nosotros, y Arquitectura efímera sobre
las cosas materiales de las que nos rodeamos para sobrevivir.
Este disco tiene más que ver con temas internos, con el viaje
interior. Hay canciones que describen nuestras diferentes facetas.
Algunas son negativas, podemos ser muy chismosos Criticar por criticar,
exageradamente pesimistas Fantasmas, Nada más que añadir,
Ni contigo ni sin ti, caprichosos Plegarias atendidas y vengativos
o rencorosos Estés donde estés. Otras son positivas,
pues también podemos ser optimistas Las ventajas de olvidar,
Cuestión de fe, prácticos Si lo sabe Dios que lo sepa
el mundo, Sin perdón, A fuerza de vivir y jurar amor eterno
El cementerio de mis sueños.
Decidimos grabar en Madrid en el estudio de Spam y contar con ellos
como arreglistas y programadores. También trabajamos con
la gente con la que tocamos en directo (Chris Khoo, J. Horror y
Spunky) y con amigos de otros grupos (Stephan Olsdal de Placebo,
Jorge Escobedo de Skizoo y Jorge Grau de El Alpinista). Al final
las circunstancias nos obligaron a hacer un cambio, un salto mortal
que no estaba en el guión: producir nosotros mismos el disco.
Phil tuvo que marcharse y cuando llegó el día de que
volviera ya habíamos terminado la producción. Trabajamos
tan bien que casi sin darnos cuenta las 12 canciones estuvieron
listas para ser mezcladas. Desde el Grandes Éxitos de los
Pegamoides no nos pasaba esto. El cambio iba a ser mucho más
radical de lo que teníamos pensado, como una plegaria atendida.
Así que este es el primer disco de Fangoria producido por
Fangoria.
Teníamos claro que iban a ser 12 canciones pop cortas muy
melódicas, bailables y pegadizas, pensadas para ser tocadas
en directo. Nos da terror aburrirnos y aburrir. Pero la verdad es
que el equilibrio entre programaciones e instrumentos estuvo alguna
vez a punto de inclinarse más hacia cualquier grupo de rock
actual que hacia la electrónica pura. Eso es porque, a diferencia
de los anteriores discos de Fangoria (los hacíamos entre
nosotros dos y Jean) este es más coral, en el sentido de
las películas de Berlanga o de Altman.
Y hablando de cine, recordamos a tiempo una de nuestras películas
favoritas, donde se mezclan temas tan utilizados por nosotros en
las letras como el asesinato, la venganza, el travestismo, los celos
irracionales, lo cotidiano como prisión, la huida de una
realidad que nos espanta...El extraño viaje, de Fernando
Fernán Gómez. Ya teníamos el título
perfecto para el disco más cercano a la perfección
según Fangoria.
www.fangoria.es
Contacto:
Stop Producciones
C/ Santa Isabel, 11 entlo. Dcha. 1
50003 Zaragoza
Tel.: +34 976 29 96 38
Móvil: +34 656 84 84 35
Fax: +34 976 20 30 78
stop@wanadoo.es
www.stop-producciones.com
[volver]
|